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Cómo empezó todo

En 2019, un grupo de artistas y educadores compartíamos un espacio de trabajo en el centro de Madrid. Entre cafés y conversaciones surgió una idea: crear un lugar donde cualquier persona pudiera acercarse al arte sin intimidación ni pretensiones.

Queríamos romper con la imagen elitista de las escuelas de arte tradicionales y ofrecer talleres donde el disfrute fuera tan importante como el aprendizaje técnico. Así nació tranquil-moor, un nombre que evoca calma y reflexión.

Desde entonces, más de 2.000 personas han pasado por nuestras aulas. Algunas buscaban un pasatiempo, otras querían reconectar consigo mismas, y unas pocas descubrieron una vocación que no sabían que tenían.

Interior del estudio con obras en proceso

Nuestra filosofía

Creemos firmemente que la creatividad no es un don exclusivo de unos pocos elegidos. Todos nacemos con la capacidad de crear, pero muchos la abandonan en algún momento del camino, convencidos de que no son lo suficientemente buenos.

En nuestros talleres no hay lugar para el juicio. No comparamos, no competimos, no evaluamos con notas. Cada persona avanza a su ritmo, explorando materiales y técnicas según sus intereses.

El arte que enseñamos es el arte de hacer, de experimentar, de equivocarse sin miedo. Porque en el proceso de crear, inevitablemente, nos transformamos.

Manos trabajando con arcilla en el torno

Los valores que nos guían

Principios que aplicamos en cada taller y en cada interacción con nuestra comunidad

Accesibilidad

El arte debe estar al alcance de todos. Ofrecemos precios razonables y becas para quienes tienen dificultades económicas.

Respeto

Cada persona tiene su propio camino creativo. Nuestro papel es acompañar, no imponer direcciones ni estilos.

Comunidad

Fomentamos las conexiones entre participantes. Muchas amistades duraderas han surgido entre nuestras mesas de trabajo.

Nuestro espacio

Un lugar diseñado para inspirar y facilitar el proceso creativo

Ocupamos un local de 280 metros cuadrados en el barrio de Malasaña, con techos altos y luz natural abundante. El espacio se divide en tres áreas principales:

Taller de cerámica

Equipado con tornos eléctricos, horno de alta temperatura y zona de esmaltado

Estudio de pintura

Caballetes, iluminación regulable y almacén de materiales diversos

Aula polivalente

Para cursos de fotografía, encuadernación y actividades que requieren mesas amplias

Espacio de trabajo iluminado con materiales artísticos

Ven a conocernos

Organizamos jornadas de puertas abiertas donde puedes ver el espacio y hablar con nuestros profesores

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